REDACCIÓN: El ONCE HN
La reunión entre presidentes de Real España y Marathón sienta un precedente que la rivalidad en el campo no puede traspasarse, mandándose a los límites del odio y confrontaciones físicas.
Después de los últimos clásicos sampedranos, algo accidentados con situaciones para el olvido, la Liga Nacional pujó para firmar la paz entre las instituciones en cuestión.
Por el lado verdolaga lideró Orinson Amaya y por el aurinegro Elías Burbara. Estuvieron como una hora reunidos, deliberando estrategias para erradicar las diferencia entre sus aficionados, de una vez por todas.
“Ya no queremos que se sigan dado estos incidentes, somos equipos dela misma ciudad, así que la rivalidad debe de ser solo en el campo”, dijo Amaya.
“Quieren ver los partidos con las gradas llenas, con el público disfrutando y que no se miren más enfrentamientos. Confiamos que después de varias reuniones lograremos una armonía sostenible. Quedo agradecido con el presidente Orinson Amaya con don Selim Canahuati y Roque pascua de la Liga Nacional. Unidos por San Pedro Sula”, dijo Burbara.