REDACCIÓN: El ONCE HN
Raúl Cáceres, entrenador del Real de Minas, salió bastante molesto luego que su equipo cayera por la mÃnima ante el Marathón en el Estadio Marcelo Tinoco de DanlÃ.
Los fundamentos de su enojo se basan en el arbitraje que comandó Melissa Pastrana. Tan caliente salió que prefirió no decir mucho, asà lo dejó muy claro: “No me hagan hablar, estoy bravo y voy a decir cosas que dañan”.
Perdonó una roja al cuadro verdolaga: “No es posible que Yustin Arboleda le de una patada por la espalda a nuestro jugador y ella le muestre tarjeta amarilla a Kervin Arreaga, increÃble”.
“Al final Solano se va encima de nuestro jugador y no pasa nada, fue benevolente, una juez de su categorÃa debe cometer menos errores”, sentenció.