REDACCIÓN: El ONCE HN
Wilmer Crisanto sorprendió la semana pasada con su nuevo estado de forma, con menos grosor y una mayor definición. Todo guiado por un experto del gimnasio como Luis Garrido, que ahora no tiene club.
El lateral de Motagua explicó que su reflexión arribó en el último clásico contra el Olimpia, el recordado 4-1 en Comayagua, donde no fue parte de la convocatoria de Diego Vázquez.
Le sirvió como lección: “Allí vi la señal de Dios de que tenía que cambiar mi alimentación, me enteré que di ventajas, no culpo a Diego porque su método en temporada es ese, los mejores se mantienen en el puesto hasta el final y hasta los cambio que realiza”.
“Entendí que no iba a tener chance de jugar mucho y por eso asumí el reto de entrenarme a conciencia todos los días, con dieta balanceada que me facilitó mi amigo Luis Garrido”, detalló.
Legionario y la Selección: “Los sueños están allí, máxime que a partir de este torneo volveré a ser el de antes, con rendimiento físico pleno que me permitirá hacer jugadas que recientemente no me salían, voy paso a paso, no niego sueño de selección o de salir al extranjero”.