Honduras tropezó en el debut ante Rumania en los Juegos Olímpicos de Tokyo, el infortunio acompañado de las malas decisiones del entrenador uruguayo Miguel Falero condenaron a los catrachos a una derrota injusta.
Estos fueron los pecados por parte de Falero que nos condenaron:
Inclusión de Elvin Casildo como titular: El jugador regularmente como central en el Olimpia, en esta posición venia realizando un buen desempeño el “Animal” Christopher Meléndez. Definitivamente la lectura en poner a Casildo en una posición no habitual comprometió en varias ocasiones la defensa catracha.
Adicional, el defensor central tuvo el infortunio de anotar el autogol que definió el partido
Sustitución de Edwin Rodríguez: El volante creativo era uno de los mejores jugadores en el partido, estaba generando ofensiva y tenia preocupada a la defensa rumana. La mala lectura del juego por parte de Falero generó la sustitución del jugador por Alejandro Reyes.
La selección de Honduras perdió creatividad con salida de Rodríguez, mostrando un fútbol sin idea clara de juego ofensivo.
La titularidad de Jorge Bengúche: El ex-delantero del Boavista solamente ha anotado un gol en este último año. El refuerzo mayor a 24 años debe ser alguien con un nivel superior al resto del plantel. Definitivamente la titularidad en el partido fue demasiado premio para el “Toro”.
La falta de atrevimiento en planteamiento ofensiva: El ingreso de Alejandro Reyes fue acertado, pero este tuvo que ingresar por Jorge Álvarez, no tenia sentido jugar con doble contención cuando el equipo rumano estuvo encerrado en su propio campo renunciando al ataque.
El cambio para generar más atrevimiento al ataque tuvo que jugar Edwin Rodríguez con Alejandro Reyes generando ofensiva.
En el próximo partido, Honduras se debe jugar todo por los tres puntos y continuar con el sueño olímpico.