Estás aquí
Inicio > Actualidad > REAL MADRID SUPERCAMPEÓN DE BALONCESTO EN ESPAÑA

REAL MADRID SUPERCAMPEÓN DE BALONCESTO EN ESPAÑA






REDACCIÓN: Marca


El Real Madrid sigue dominando cuando se lo toma en serio. Lo de la Burbuja de Valencia, imperdonable, nunca le gustó. Acaba de ganar su séptima Supercopa (72-67), la tercera consecutiva, tras un partido muy parejo con el Barça, que sigue por debajo de su gran rival. Jasikevicius se estrenó con derrota como en la Liga. Es el vigésimo título de Laso, una leyenda que acaba contrato, y otro MVP para Campazzo (21 puntos), que está de paso, porque se irá a la NBA, pero sigue dominando. En los últimos cuatro títulos del Madrid fue el más valioso.

Nueve meses y medio después del último Clásico, todo parecía nuevo menos la camiseta del Madrid. ¿No trabajan en adidas? No había público en el Santiago Martín. Es difícil acostumbrarse a la grada vacía y fría en un deporte tan pasional. El Barça de Jasikevicius ofrecía un look distinto, una apuesta incipiente pero reveladora de lo que persigue. Un Barça intenso, quizá bajito, que corre siempre que puede, con mucho ritmo. También un poco congestionado como el lituano en sus broncas, quizá un tanto sobreactuado: al minuto 3 no puedes estar así. Tuvieron problemas los azulgranas con la defensa blanca en el inicio. Abalde eleva el tono físico del equipo blanco con su aparición en el cinco inicial y Deck, como ocurre a veces, secó a Mirotic. Después le mandó al banco con dos faltas porque a los grandes se les desgasta atacándoles. Sin excesivo acierto, pero llevando la iniciativa, tan irregular y discontinuo como suele pasar en estos partidos de inicio de curso, el Madrid construyó sus primeras ventajas (18-14, min.10).

Al Barça le aguantó el rebote ofensivo y Calathes, que superaba a Campazzo y también a la montaña Tavares. Luego entró Bolmaro, que tiene una pinta magnífica. Poco a poco, Saras dio con la tecla. Al Madrid le sentaron peor los cambios del segundo cuarto. Laprovittola combina lo mejor y lo peor. Rudy no tenía tanto acierto como ante el Iberostar y Randolph sigue en el planeta Randolph. En un partido de defensas, lucía ahora mejor la del Barça con Hanga y Davies. La vuelta de Mirotic, más cómodo sin Deck, y la hiperactividad de Calathes, motivado en la disputa de su primer título como azulgrana, le dieron al Barça la primera ventaja casi desde el principio (31-32). Así se llegó al descanso.

Laso dejó a Randolph sobre Mirotic teniendo a Deck en cancha. Mirotic estuvo más suelto. Son cosas de los entrenadores. A esas alturas de partido sorprendía la irrelevancia de Tavares (un tiro intentado). Mérito de la defensa azulgrana y del plan de Saras. Calathes dominaba y Niko, más feliz, encontraba la onda anotadora con dos triples consecutivos. Tampoco era el partido de Campazzo, algo descentrado, con más locuras de las habituales. El partido era brusco, tosco, físico y parejo. Cinco puntos de renta era un tesoro. Lo tuvo el Barça en varias ocasiones, pero el Madrid se rehizo gracias a Abalde y a que Deck se puso otra vez a vigilar a Mirotic. Todo se decidiría en el último cuarto (50-49).

Deck desapareció y Mirotic metió un triple para iniciar el cuarto periodo. Laso seguía con Campazzo en cancha. Todos los minutos del segundo tiempo llevaba. Cuesta pensar que se vaya a ir cuando se abra el mercado de la NBA y encuentre equipo, pero parece que Pablo solo confía en él. Lógico dentro de una situación tan ilógica. El 0-7 de salida lanzó al Barça hacia el triunfo. Niko había metido cinco puntos. No es un jugador que desperdicie los regalos. No tener la sombra de Deck era un alivio. Cuando la tuvo, se apagó. Despertó Campazzo en un partido más revolucionado. El Madrid le daba la vuelta (57-56, min 34). La ventaja revitalizó su defensa. Subió dos puntos de intensidad. Surgió de nuevo Campazzo. El partido era una moneda al aire, una cita para jugadores que no se arrugan en los dos últimos minutos.

Con 66-66 tras un tiro libre de Davies arrancó un partido de un minuto con un título en juego. Campazzo metió un tiro libre y Peruga anuló otro (bien) porque el argentino entró antes al rebote. Mirotic, otra vez débil en los momentos calientes, falló otro. Después Campazzo hizo una canasta de las suyas (20 puntos llevaba ya). Quedaban 24 segundos. La posesión era del Barça, pero está el heredero de Carlos Jiménez, Rudy Fernández, el jugador más completo de la historia del baloncesto español. Su defensa sobre Hanga fue espectacular. Después, agarró el rebote tras el triple desesperado de Hanga. Nadie compite como Rudy, nadie compite como el Madrid.





Deja un comentario

Top