REDACCIÓN: El ONCE HN
Aquí no se trata de echar culpas o buscar responsables del fracaso de la Selección de Honduras en el proceso eliminatorio rumbo a Qatar 2022, un proceso que debió iniciar posterior al Mundial de Rusia (julio 2018).
Tampoco es venir a opinar con el diario del lunes, solamente es hacer un recuento de errores que no se pueden repetir en futuras clasificatorias. Deben tener en la mente que es el segundo mundial consecutivo al que no iremos.
Hemos decidido rememorar los cinco pecados cometidos en Honduras que desencadenaron en la pronta eliminación:
1) Más de un año sin entrenador
Tras eliminación de Rusia 2018, la FENAFUTH tardó en nombrar a Fabián Coito como el encargado de comandar el barco. Se tuvieron tres entrenadores interinos a lo largo de 2018, y el uruguayo empezó a trabajar hasta marzo de 2019 perdiéndose ocho largos meses de evalución de nuevos futbolistas y trabajo con ellos. Ahora lo esencial será que Bolillo Gómez se quede en el cargo hasta 2026, así corregimos este inconveniente.
2) Fabián Coito
No vamos a decir que fue un error de la FENAFUTH contratarlo, porque no somos adivinos. Lo único que podemos cuestionar es que el currículum del charrúa no mostraba la experiencia en selecciones mayores, desempeñándose únicamente con las menores de su país, algo que daba a entender que era un buen entrenador sin el recorrido obligatorio para estas eliminatorias. Si bien cerró el 2019 con un buen calificativo, un 2020 perdido provocó su despido en 2021.
En el Final Four no se mostró una idea clara de juego, pero se dejó una buena imagen. En la Copa Oro quedamos impactados por el triunfazo ante Panamá y con la percepción que el COVID-19 nos detuvo. Ya en las eliminatorias cometió errores puntuales que costaron un malísimo arranque, que socavó toda posibilidad.
3) No trabajar en la pandemia
Acá no solamente es responsabilidad de Fabián Coito, un hombre que juró no tenía opción de viaje desde Uruguay a nuestro país, pero ¿era indispensable que estuviera encabezando los trabajos? ¿Acaso no tuvo a Arnold Cruz como asistente? Suponemos que este último se quedó en Honduras, ahí pudo haber recibido indicaciones del técnico uruguayo y empezar a trabajar con futbolistas locales, pero nadie se iluminó en la FENAFUTH, ni los medios.
4) No tomar decisiones a tiempo
Cuando la prensa perdió toda confianza en Coito y se creó el mal ambiente, que también arrolló psicológicamente a los seleccionados, Jorge Salomón y compañía tuvieron que tomar decisiones contundentes en el tiempo correspondiente. Si bien la Copa Oro no fue un parámetro justo, pero después del desastre ante los Estados Unidos en septiembre… ahí, ahí se tuvo que despedir a Coito.
La llegada del Bolillo Gómez después de octubre fue demasiado tardía, y la eliminación fue producto de decisiones fuera de tiempo.
5) Dar mucha a responsabilidad a jugadores sin bagaje
Volvimos a caer en el mismo error de la eliminatoria anterior, lo que reafirma que no aprendemos en Honduras. Se le dio la responsabilidad de partidos muy exigentes a jugadores sin experiencia, muy jóvenes y sin picardía para estos partidos. Tuvimos como debutantes a Kevin Álvarez, José García, Denil Maldonado, Carlos Meléndez, Diego Rodríguez, Deiby Flores, Kervin Arriaga, Edwin Rodríguez, Luis Palma, Danilo Acosta, Jonathan Rubio, Rigoberto Rivas, Bryan Róchez, entre otros.
No podemos decir que la sub-23 sea base de una selección mayor, hay muchas distancias visibles y hemos padecido eso en las últimas dos eliminatorias.
Esperamos utilicen esta nota como una guía para no volver a caer en las mismas equivocaciones. NO OLVIDEMOS.
Se equivocan el unico gran error fue permitir qu se realize una octagonal . Solo eran 6 equipos y entre ellos no estaba ni canafa ni panama.